Esta mañana acudí a una cafeteria a comprar una tarjeta para mi celular, cuando voy el dueño está ahi friendo unas empanadillas, hasta ahi va todo normal, el problema es que cuando le pido la tarjeta, el viene con sus empanadillas y que creen:
Cuando el señor termina las empanadillas, las coloca en la vitrina y se ve las manos llenas de grasa, y el muy chistoso se limpió las manos, en las servilletas de servirle al público, y el bárbaro, en vez de botar las servilletas, las dejó ahi como si nada, y fue y me despachó la tarjeta.
Yo pensé derciles "dos o tres cositas", pero estaba muy temprano para discusiones, asi que mejor agarré y me fui, solo traje esto a colación, para que cuidemos nuestro estómagos, ya que para los que usualmente comemos en la calle, a veces vemos un sitio bonito por fuera, pero por dentro...
Me reservo el nombre del sitio por ética, además, no quiero amanecer, con la boca llena de moscas, un dia de estos.